Base / Model : Fujimi
Escala / Scale : 1/12
Best Regards.
Miguel.
Y es que esa temporada de 1976 sería a la postre recordada por muchas cosas, no sólo por el famoso accidente de Nikki Lauda que le dejaría cicatrices de por vida, o por el mundial del díscolo James Hunt, sino que estábamos ante otro de esos campeonatos donde la FIA pillaría a más de uno a pie cambiado por un cambio de normas a mitad de temporada ... vamos, que 37 años más tarde estos caballeretes siguen dandonos de la misma medicina.
Ésto unido a su decoración con un French Blue dominante y lo sobresaliente en blanco le daban una imagen que recordaba seriamente a unos simpáticos personajillos de ficción que todos conocemos, y que el cine ha rescatado recientemente para las nuevas generaciones. Francia se sumaba a esta carrera por la Fórmula Uno con un programa íntegramente patrio confiando el volante del número 26 a Jacques Laffite, piloto no valorado en la justa medida de lo que ha llegado a representar pero inolvidable a todas luces para cualquier aficionado auténtico del motor. Estamos ante uno de los 10 monoplazas más feos de la historia de esta competición.
Así que le hemos dado un toque personal al conjunto, con unas calcas nuevas de diseño propio reajustadas a su verdaderas dimensiones, y comenzando por unos nuevos radiadores laterales más ajustados a la escala.
El proceso pues estaba en marcha, si bien Porsche comenzaría instaurando un reinado en victorias y copando la casi totalidad de las parrillas con sus 956 y posteriormente los 962 fruto de las modificaciones del reglamento, Jaguar había puesto la primera piedrecita de su camino en el diseño del XJR5 sentando las bases de un modelo imitado hasta la saciedad por el resto de fabricantes "menores". De hecho, Mercedes y Peter Sauber beberían mucho de este diseño para lanzar su C9 ganador.
1986 sería el año del inicio del camino correcto que culminaría con el XJR9 y se alargaría hasta el XJR12. El resto es cosa sabida por los aficionados de pro, llegando al triunfo en las 24 Heures du Mans con el apoyo incondicional de la tabaquera Silk Cut, cosa por otro lado casi obligatoria en la época para sobrevivir en el mundo del motor ... valiosos dólares, o libras esterlinas, las que aportaba la nicotina hoy tan mal vista.
British racing green con escuetos patrocinadores. Calcas íntegramente caseras, con logos blancos tirando del libro de recursos propios que da la experiencia y el saber hacer, la habilidad que nos caracteriza con el aerógrafo, y un poco de buen gusto por los detalles. Esto implica limpiaparabrisas en fotograbado y faros de cristal de Lagartijakit para dotarle de un aspecto más realista amén de algun detalle extra como el refuerzo del borde de deriva del alerón trasero. Los intermitentes interiores de las parábolas delanteras también son necesarios de ser sustituidos por algo más decente.
Una mujer que más allá de un palmarés en su profesión gozaba de uno más grande que era su vida, y así nos lo contaba en el libro que se publicará en breve. Algún día sabremos valorar lo que ha conseguido esta mujer y las barreras que ha roto, no por ser hija del gran Emilio, porque para llegar a sentarse en un Fórmula 1 hoy en día ya no basta sólo con el dinero, hay que tener un poco (y un mucho) de talento y manos. Y ya digo que no sólo en la competición de donde salió por un terrible accidente, sino por las ganas de vivir que demostró hasta el último día.
Treinta y nueve primaveras ya han pasado. Y es que, al menos en esta dimensión, el tiempo sólo corre en un sentido. Es mediodía de un sábado de agosto y don Miguel sale despendolado por la Ronda de Atocha rumbo a la maternidad al volante de su nuevo Renault.
Nuevo porque apenas con un par de años de antigüedad se podía considerar como tal en aquellos tiempos. Evoluciones más lentas, un mercado que no se renovaba tan activamente, y modelos muy limitados ... utilitarios, el resto eran gamas para "ricos". Nunca estuvo mejor usada esa palabra : utilitario.
Sólo acabaría con él un flamante Renault 18 verde metalizado. Pero mientras tanto acumuló kilómetros plagados de sensaciones, de esas en colores raídos ahora, pero que sin duda a quien lo condujo le producía sensaciones que los nuevos automóviles han matado. La electrónica no existía, era electricidad simple y pura. Chispazos de bujías y cableado con circuitos que partiendo de los 12 voltios se ampliaban por el alternador. Coches bajos, con llantas de 13 pulgadas, neumáticos de "motocicleta" con rayados en zigzag, y calor, porque dentro de ellos se pasaba calor de verdad, del que te hace chorrear la espalda como las cataratas de Iguazú.
Hasta un par de días después yo no tendría el privilegio de conocerlo en mi primer paseo. La verdad es que aunque intento hacer memoria ni siquiera lo recuerdo. Pero meses antes ya había tenido una anécdota que marcaría su capó delantero. En el antiguo Safary Park de Madrid un león de la sabana castellana tuvo la feliz idea de subirse sobre la parte delantera y echarse una siestecita. Claro, eran otros tiempos en los que no había móviles ni cosas modernas, así que tras el susto inicial y una angustiosa espera a Miguel se le ocurrió la idea de dejar caer el coche en punto muerto para que el animalillo se "deslizara suavemente". Dicho y hecho, no sin que el felino melenudo tratara de mantener el equilibrio ante aquella caja que se movía bajo sus patas, clavando uñitas ... Dos maravillosos rastros de sus garras recorriendo el capó longitudinalmente a la imagen de una decoración "racing" fueron su firma durante unos cuantos días. Ya os digo que eran otros tiempos.
El coche que véis hoy es un kit de Lagartijakit sobre el Renault 12 que podéis encontrar en sus versiones de calle y TS. Un conjunto muy completo como viene siendo habitual en los productos de Juan Carlos y que en las manos adecuadas permite sacarle un acabado óptimo. Para ello, y como viene siendo habitual, nos encontramos con un despiece muy completo que incluye además de las piezas en resina, fotograbados, cristales en vacuforme transparente, ejes, llantas, tubo de escape, ... ¡¡¡y además me consta que ya existe la posibilidad de adquirir la mecánica completa y el chasis!!!
No ha sido muy difícil de trabajar, ya os digo que viene bien terminado y repasado, algo que es muy poco habitual en los fabricantes de kits en resina, y que siempre es muy de agradecer. Insisto, la relación calidad-precio como poquitas en este país y en el vecino.
Amparados en dos patrocinadores fuertes, Camel y Repsol que reparían complementariamente sus esfuerzos en los dos coches, no correrían una suerte similar. Mientras el número 5 vestido con los colores de Repsol y con habituales de la prueba como Jesús Pareja o Massimo Sigala alcanzaron la séptima posición final, el dorsal 4 con los colores Camel abandonaría en la vuelta 91 tras un accidente, pilotado por Walter Lechner, Franz Hunkeler y Manoel Reuter.
El archiconocido Porsche 962 (C) con chasis número 962-117 en estructura monocasco de aluminio laminado y con carrocería de kevlar y fibra de carbono en sus apenas 901 kg alcanzaba a desarrollar una velocidad máxima de 360 km/h. La culpa de estas prestaciones la tiene el motor Porsche de 6 cilindors con doble turbo KKK y la entonces avanzada inyección Bosch Motronic 1.7.
Como podéis ver Roberto ya tiene unas manos interesantes para esto de los cochecitos, y una pieza más en su exclusivísima colección de Grupo C ... posiblemente la mejor de este país en coches de slot.