Ahora que gracias a Ron Howard podemos rememorar una de las grandes añadas de la Fórmula 1 en alta definición digital era un buen momento para rematar este coche que llevaba tiempo rondando por aquí.

La temporada comenzaría con el desarrollo de las líneas de diseño que habían terminado en el 75, donde la admisión de aire del motor se producía sobre la cabeza del piloto a la vez que se creaba un triángulo de seguridad del mismo. Con más o menos fortuna y tacto se implementaban soluciones en todos los monoplazas, más orgánicas en Ferrari y más angulosas en McLaren. El clasicismo de Don Enzo y el modernismo tecnológico de Bruce. Pero la palma se la llevaba el prototipo de Ligier con un apéndice superior excesivamente exagerado para sobrealimentar un motor atmosférico V12 de Matra.

para ello prohibió las tomas de aire por encima de los 80 cm. del plano del suelo, de manera que todos los monoplazas tuvieron que reajustar su diseño y cambiar la toma superior por tomas menores a ambos lados de la cabeza del piloto. Al JS5 con una altura de 140 cm. le supuso un cambio radical en su diseño que lejos de afectarle en rendimiento, y si atendemos a sus resultados, le facilitó alcanzar tres plazas de podium a lo largo del campeonato amén de una destacable cantidad de puntos.
La unidad de slot que véis aquí es un transkit que en su momento comercializaba Monoplace y que, la verdad, no recuerdo muy bien como llegaron a nuestras manos o quién fue el donante. Kit malillo en general, con una definición "ni fú ni fá" y bastante mejorable, que además depende de un March de Fly para poder completar una unidad decentemente. Pero bueno, para eso estamos, nos gustan los retos.

Seguimos con un alerón trasero que de acuerdo a las fotos reales era poco menos que un espejo, así que ha tocado volver a realizar un cuidadoso e inimitable cromado que le quita artificialidad a la réplica ... tirando de recursos propios.
Y como Fly nos ha obsequiado con un coche de un detallado y mecánica excelente, con una suspensión delantera funcional, dirección del eje delantero, un motor muy detallado, y un piloto de escala certera con unos arneses de seguridad independientes, merece un cariño especial en las piezas que se aprovechan para nuestra unidad.
El piloto se ha pintado de nuevo entero imitando el mono de Jacques y se le ha sustituido la cabeza por una de resina con una visera de acetato que deja ver los rasgos del piloto tras ella. El motor y los discos de freno, al igual que las llantas han recibido una serie de lavados y resaltes a pincel seco para acentuar su estado y quitarle el aspecto plastiquero del juguete. Y por último se han trabajado los interiores de la resina pintandolos en negro mate en la zona del cockpit al igual que en las traseras y bajos del alerón delantero.
Y el resultado es el que véis. Otra joyita para nuestras colecciones. Pieza singular e inimitable.
Porque al final no es tan feo como dicen..
Un saludo.
Miguel.